Previous Entry | Next Entry

¿la muerte de la HJCK?

  • Oct. 27th, 2005 at 9:23 AM
bd2

Llevo algo más de veinte años oyendo a trozos la HJCK. El reciente anuncio del "alquiler" de la frecuencia 89.9 a alguna emisora de Caracol, para las eternas baladas o simplones vallenatos comerciales, aún no cala aquí.

Para mí, la ausencia de la HJCK del dial es (aún) tan improbable como si anunciaran que dentro de quince días se acaba la Carrera Séptima.

Tiene que ver con que siempre, desde que la descubrí, tomé "for granted" a la HJCK, algo así como la presencia de los cerros detrás de Bogotá, o el campus de la Nacional, o algo por el estilo.

Mi historia personal con la HJCK ha sido una historia de vaivenes y lejanías. Cuando estaba en el colegio, y compraba discos de música clásica con esfuerzo enorme (un disco valía alrededor de 1000 pesos, en la época en que el pasaje de bus valía 10 pesos y una empanada chilena, de las grandes, en Dominó, valía 50 pesos), una vez la HJCK lanzó un concurso para ganarse nada menos que 40 discos (una fortuna en esa época). El concurso consistía en oir y oir la HJCK durante una semana, y contar con el mayor detalle posible toda la programación de una semana. Yo quería desesperadamente ganarme los 40 discos (¡además uno podía ir y escoger los 40 discos que quisiera en la tienda de música del Arquitecto Ortega, en el cuarto piso de Unicentro!). Como no podía oir todo el tiempo la emisora, pues iba al colegio y tenía otras actividades, terminé reclutando a la abuela, tías que sabía que tenían el tiempo, y mal que bien armé un esquema bastante completo de toda la programación de esa semana. No gané ese sorteo.

Más adelante dejé de escuchar la HJCK: me parecía que no renovaban su colección de discos, y pasaban constantemente Lechuguinis y Repollinis, toda clase de compositores menores del siglo XVIII que me exasperaban. Lo más aventurero parecía ser Berlioz o tal vez de vez en cuando los últimos cuartetos de Beethoven, cuando realmente querían ser revolucionarios. Yo andaba descubriendo muchas muchas músicas de muchas épocas, y la HJCK al principio de los 90 parecía tener una seria crisis de rumbo. Se volvió una emisora aburrida, con propagandas de Gloria Valencia hablando con Pacheco y el eterno (o al menos eso creía yo) programa de jazz de Roberto Rodríguez Silva.

Pero últimamente parecía distinta. La aparición de comentarios como el de Manuel Kalmanovitz, los convenios interesantes con varias emisoras europeas, la programación que ahora incluía música del mundo, el excelente programa de música barroca que acompaña (hasta ahora) mis salidas de judo después de las ocho manejando hasta la casa, todo eso hacía parte de nuevo del paisaje sonoro. En el carro, el exceso de mamertismo de algunos programas de UN-Radio me ha alejado un poco de esa otra emisora (era mejor hace un par de años - últimamente UN Radio parece dedicada a sacar a relucir los personajes más "jartos" de la Nacional), y la calidad alta de la HJCK en muchos horarios ha hecho que retorne mucho ahí.

Sintonizar la HJCK es tan obvio para mí aquí en Bogotá como enfilar la Séptima, o bajar a pie por la Jiménez... como que a pesar de mil cambios y nuevas avenidas, uno sabe que "siempre estarán ahí" esas cosas.

Me parece increíble que desaparezca del dial la HJCK. Sí, claro, continuará supuestamente existiendo por la red, pero no creo, francamente, que puedan seguir congregando a la gente que congregan hasta ahora.





Tags:

Comments

( 6 comments — Leave a comment )
[info]maestrozen wrote:
Oct. 27th, 2005 08:03 am (UTC)
Yo no sabía que existiera un cuarto piso de Unicentro.
[info]jozefpronek wrote:
Oct. 27th, 2005 08:09 am (UTC)
Sí, sí hay un cuarto piso. Es un piso con oficinas, accesible por un ascensor en la entrada de atrás. En la oficina de arquitecto de Alfredo Ortega, durante los años 80, estaba la mejor tienda de música clásica de Bogotá (junto con la de Buchholz) de la época. Uno iba, conversaba con el arquitecto y a veces con su esposa, veía desfilar señores rolos con plata que compraban los discos que uno no podía comprar y que saludaban al dueño de "¡Quiubo Alfredo! Imagínate que me encontré con Hernando Caro en París la semana pasada...". Alcancé a comprar unos cuantos discos ahí - eran realmente caros, pero no había ningún otro sitio donde comprar esas cosas en el desierto que era Bogotá hace veinte años. No sé qué pasó con esa tienda/oficina. De pronto existe todavía.
(Anonymous) wrote:
Oct. 27th, 2005 08:49 am (UTC)
Es realmente una lástima
Es realmente una lástima que la globalización de emisoras nos esté llevando a estos extremos. Ya la inmensa minoría no cuenta, dentro de poco solo tendremos dos emisoras repitiéndose por todo el dial.
[info]jozefpronek wrote:
Oct. 27th, 2005 09:09 am (UTC)
Re: Es realmente una lástima
sí... escuché que la compra o alquiler de la frecuencia de la hjck en realidad fue orquestada por un consorcio gigante español, por el estilo de telefónica, que está comprando espacios de transmisión en toda Latinoamérica. Qué tristeza que llegue lo peor peor de la tal globalización.
[info]maestrozen wrote:
Oct. 28th, 2005 04:00 am (UTC)
1. ¿Qué más negocios raros habría en ese enigmático cuarto piso?

2. En safari es imposible hacer replies directamente a comentarios en este nuevo template. Sus crisis de identidad siempre ponen a penar a mi pobre navegador.
[info]jozefpronek wrote:
Oct. 28th, 2005 03:13 pm (UTC)
Había un negocio de esmeraldas gigantes y uno de películas a la que entraba una gente rarísima.

Safari tiene una manera rara de manejar estos motores. ¿Por qué no usa firefox?
( 6 comments — Leave a comment )

Profile

[info]jozefpronek
jozefpronek

Latest Month

November 2009
S M T W T F S
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930     

Tags

Powered by LiveJournal.com
Designed by Keri Maijala